InicioBombeosB_ConceptosConceptos sistema eléctrico

Conceptos sistema eléctrico

Según el Anuario Energético de Canarias, en la isla de Tenerife en el año 2020 había una potencia instalada de 320 MW de energías renovables, que fueron capaces de producir 668.000 MWh (Megavatios hora) en ese año. Estas renovables se dividen en 196 MW de eólica y 124 MW de fotovoltaica. Si hacemos un sencillo cálculo podemos determinar cuál sería la energía producida si estas renovables funcionaran el 100% del tiempo:

320 MW x 24 horas x 365 días = 2.803.200 MWh

Como se han producido 668.000 MWh, representa el 24%.

Este 24% significa que existe una buena cantidad de tiempo en la que o bien no ha existido el recurso renovable o bien este recurso estaba por debajo de su potencia nominal, es decir de todo lo que la instalación podría dar. Este hecho no nos debe sorprender porque todos sabemos que el recurso de la eólica es el viento y de la fotovoltaica es el sol, y que ambos son variables e impredecibles (de momento). Esto en el argot técnico se denomina “energías no gestionables”.

Por otro lado, los sistemas eléctricos necesitan mantener un equilibrio entre la demanda (la electricidad consumida) y la generación (la electricidad producida), fundamentalmente porque si esto no ocurriera, los 240 voltios y los 50 hercios con que llega la electricidad a nuestros hogares, sería un continuo baile de esos valores, con el consiguiente peligro para la integridad de nuestras instalaciones y nuestros electrodomésticos. Por tanto, necesitamos poder adaptar la generación a la demanda, la demanda a la generación o ambas cosas. Hasta ahora lo que ha primado es la adaptación de la generación a la demanda, y por tanto nuestros grupos generadores van modificando lo que producen de acuerdo con las exigencias de los consumidores en cada momento. En otras palabras, los grupos actuales de generación son gestionables.

Pues con todo lo dicho, creo que se puede apreciar la encrucijada en la que estamos. Por un lado, tenemos unos grupos gestionables que responden a las necesidades del equilibrio del sistema eléctrico, pero que tienen como fuente a los combustibles fósiles y por tanto nos están provocando el cambio climático, y por otro tenemos unas fuentes de energía no contaminantes, sostenibles y renovables, pero que sin embargo no nos proporcionan la gestionabilidad necesaria.

Hasta ahora nuestros técnicos han encontrado la solución de hacer convivir a una generación con la otra, intentando que la parte gestionable supla las deficiencias de la parte no gestionable. Pero debido a cuestiones técnicas, entre las que se encuentran las ya comentadas, existe una proporción máxima para la introducción de renovables en el mix, y que está fijado en el 50%, porcentaje por encima del cual el sistema se vuelve inestable y por tanto inasumible para el operador del sistema.

Si quitamos unas cuantas telarañas más de los entresijos tecnológicos y comprobamos que la punta diaria, es decir la producción máxima durante el día, está en Tenerife torno a los 480 MW (día 06-05-2022) y que al mediodía está en torno a los 450 MW, tendremos que, si hace un sol espléndido y un viento adecuado, el máximo que podemos inyectar en la red serían 225 MW. Pero entonces… ¿qué hacemos con los 95 MW que nos sobran? Pues lamentablemente, hoy en día hay que decir que se desperdician. Simplemente el operador del sistema da orden a determinados parques eólicos y fotovoltaicos para que se desacoplen de la red, con las consiguientes pérdidas para los propietarios de esos parques. Pero lo que es más importante, con el despilfarro de una energía limpia que podría evitar las emisiones de toneladas de CO₂. La cuestión se vuelve más insostenible si además existen nuevos parques en tramitación, que en determinados momentos se verán afectados por estas circunstancias.

Hay que dejar claro que el operador del sistema no es el malo de la situación, tiene como prioridad la continuidad del suministro y por ende la estabilidad de éste. Lo que ocurre es que no se le proporcionan las herramientas adecuadas, para que esto no suceda.

¿Y para esto no hay solución? Pues sí las hay, hay diferentes opciones para solucionar estos problemas, pero hay una que destaca, por su efectividad, su rendimiento y su longevidad, y que no es otra sino la tecnología de las centrales hidroeléctricas reversibles de bombeo puro.

Una central hidroeléctrica de bombeo puro, llamada comúnmente “bombeo”, a secas, es un sistema compuesto por dos embalses a diferente altura, que permite subir agua cuando hay excedentes de energía o turbinarla (dejándola caer) cuando hay déficit de energía. Estas instalaciones pueden proporcionar varios servicios al sistema eléctrico:

  • Puede proporcionar gestionabilidad a la demanda mediante sus bombas. Supongamos que tenemos alimentados los 480 MW de la punta por renovables. Si aumenta la producción se sube el consumo de las bombas. Que disminuye la producción, se baja el consumo de las bombas.
  • Puede proporcionar gestionabilidad a la generación. Para variar la cantidad de electricidad producida, solo hay que variar la cantidad de agua que pasa por la turbina.
  • Con los bombeos no se necesita potencia de reserva funcionando, porque el tener electricidad es algo tan rápido como abrir una válvula.
  • Se pueden comportar como almacenadores de energía para los excedentes.

Con todo lo dicho se puede entender perfectamente que con los bombeos salta el límite del 50%, y la penetración de renovables ya solo dependerá de lo que se demande en cada momento.

Lo que no se puede entender es que el Cabildo de Tenerife continúe con su política de apoyo a los combustibles fósiles.

Lo que no se puede entender, es que considerando todo el tiempo de tramitación que lleva el Salto de Chira en Gran Canaria y el tiempo que le queda para ser una realidad, todavía en Tenerife estemos sin saber la ubicación del primero de esos bombeos.

Lo que no se puede entender, y es lamentable, que nuestros políticos tengan la solución tecnológica a su alcance para resolver el problema de la descarbonización del sistema eléctrico en Tenerife y se estén buscando oscuras transiciones cuando ya no queda tiempo.

En fin, muchas cosas que no se pueden entender, salvo que los bombeos nos ayudarían a solventar nuestros problemas medioambientales.


Artículo anterior
Artículo siguiente
RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

COMENTARIOS RECIENTES