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Futuro eléctrico de Lanzarote: análisis de nuevas normativas

El Futuro Eléctrico de Lanzarote a la Luz del BOE de febrero de 2026

La crisis climática antropogénica, impulsada irremediablemente por la quema de combustibles fósiles, nos exige una profunda reflexión sobre cómo gestionamos nuestra energía. En los territorios insulares, donde la fragilidad del entorno natural choca frontalmente con la necesidad de garantizar el suministro eléctrico, cada decisión regulatoria marca nuestro camino hacia el futuro.

Recientemente, el 24 de febrero de 2026, se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la Resolución de 3 de febrero de 2026 de la Dirección General de Política Energética y Minas. Esta norma resuelve el procedimiento competitivo para otorgar el régimen retributivo adicional a las instalaciones de los territorios no peninsulares.

A continuación, desgranamos desde una perspectiva técnica y ambiental qué significa exactamente este documento para la isla de Lanzarote.

1. El Contexto: Un Subsistema Interconectado

Lo primero que debemos tener en cuenta al leer la resolución es que trata nuestra red insular como el sistema eléctrico conjunto de «Lanzarote-Fuerteventura». Las necesidades de generación, estabilidad técnica y cobertura de la demanda se evalúan de forma unificada para ambas islas, lo que explica por qué muchas de las nuevas inversiones autorizadas se concentran geográficamente en Fuerteventura (con múltiples proyectos de motores de gas aprobados en Puerto del Rosario y Jares).

2. Lo que se aprueba en Lanzarote: La Central de Punta Grande

El núcleo térmico de Lanzarote se sitúa en el nudo de Punta Grande. Si miramos hacia el objetivo irrenunciable de descarbonizar nuestra economía para frenar el cambio climático, las noticias que arroja el Anexo I de la resolución presentan un escenario de continuidad fósil:

Extensión de vida útil de grupos diésel

  • Se ha otorgado resolución favorable para la extensión de la vida útil de varios grupos que operan con tecnología diésel de 4 tiempos conectados a la red de 66 kV.
  • En concreto, se aprueba la continuidad de los grupos LZ-PG-03, LZ-PG-04 y LZ-PG-05, aportando cada uno 6,49 MW de potencia neta.
  • También se extiende la vida de los grupos LZ-PG-09 y LZ-PG-10, de 17,20 MW cada uno.
  • A estos cinco grupos se les reconoce el régimen retributivo adicional por un periodo de 5 años al finalizar su vida útil regulatoria sin necesidad de realizar nuevas inversiones.

Nueva inversión autorizada

  • El grupo Endesa LZ-PG-01, una turbina de gas «heavy duty» de 19,60 MW, ha recibido aprobación para una nueva inversión.
  • Esta inversión asciende a 8.418.302,10 euros y le otorga una nueva vida útil regulatoria de 10 años.

3. Lo que queda fuera: Limpiando el parque de generación

El Anexo II de la resolución también nos muestra una purga técnica de las solicitudes que no han prosperado, lo que desde el punto de vista de la planificación supone descartar cierta capacidad fósil en el horizonte analizado:

  • Por desistimiento del promotor: Han quedado fuera los grupos LZ-PG-11, LZ-PG-12, LZ-PG-13, LZ-PG-14 y LZ-PG-15.
  • Por el orden de prelación técnico-económico: Se han descartado los proyectos de los grupos LZ-PG-06, LZ-PG-07 y LZ-PG-08.
  • Por tamaño inadecuado: El grupo LZ-PG-02 fue excluido al considerarse que posee un «tamaño no adecuado para el subsistema».

A estos grupos excluidos se les declara la pérdida del régimen retributivo adicional, supeditada a que el operador del sistema emita un informe asegurando que su retirada no compromete la garantía de suministro.

Futuro eléctrico de Lanzarote

4. Los Obstáculos Actuales en la Transición Energética de Lanzarote

Más allá de la reciente resolución del BOE que consolida la dependencia fósil a corto plazo, el camino hacia la descarbonización en la isla se está topando con barreras institucionales y discursos que, lejos de ayudar, les alejan del objetivo. Como observadores comprometidos con nuestro entorno, no podemos pasar por alto una serie de problemáticas recientes, plenamente vigentes a fecha de hoy, que amenazan el futuro energético insular.

El mito de los tejados y el rechazo a las ZAR

Últimamente, vemos cómo las administraciones de Lanzarote, pésimamente asesoradas, han caído en el relato falaz de que el problema se soluciona únicamente colocando placas fotovoltaicas en las cubiertas. Argumentan que se debe priorizar el uso de los tejados antes de plantear cualquier implantación en el suelo. Si bien el autoconsumo es una pieza fantástica y vital del rompecabezas, los números son tozudos: es material y técnicamente imposible configurar un sistema 100% renovable y estable para una isla entera apoyándonos exclusivamente en los tejados. Necesitamos plantas de generación a mayor escala.

Esta falsa creencia ha llevado a las instituciones insulares a solicitar la paralización oficial de las famosas ZAR (Zonas de Aceleración de Renovables). Estas zonas, que habían sido acordadas previamente con el Gobierno autonómico para delimitar los terrenos más aptos para la eólica y la fotovoltaica, están siendo desechadas bajo la premisa de que no son necesarias, utilizando para ello datos de utilización del espacio y capacidad de generación totalmente erróneos.

Un déficit energético preocupante frente a Fuerteventura

Es francamente lamentable que se juegue con algo tan crítico e importante como el suministro eléctrico. Debemos recordar que Lanzarote y Fuerteventura operan como un único sistema interconectado mediante cable submarino. En este balance conjunto, Lanzarote es deficitaria energéticamente con respecto a su isla vecina y, para colmo, presenta una de las tasas de penetración de energías renovables más bajas de todo el archipiélago.

Frenar el despliegue de nueva generación limpia no solo les estanca en la quema de combustibles fósiles, sino que aumenta su vulnerabilidad y dependencia de las infraestructuras majoreras para mantener la luz encendida en sus hogares.

La urgencia de abaratar un sistema eléctrico subsidiado

Por último, pero no menos importante, nos enfrentamos a una cuestión de solidaridad y eficiencia económica. El sistema eléctrico de los territorios no peninsulares, como es el caso de Canarias, está fuertemente subsidiado a nivel nacional de una manera muy generosa para garantizar que todos paguemos lo mismo en nuestra factura de la luz.

Resulta muy lamentable que, contando con este respaldo estatal, no se estén haciendo a nivel local los esfuerzos necesarios para abaratar los altísimos costes de generación del sistema. Las energías renovables son, a día de hoy, infinitamente más baratas que arrancar motores de combustión quemando gasoil importado. Cada megavatio verde que se deja de instalar por trabas burocráticas o relatos inexactos es un sobrecoste millonario que asume el conjunto de la sociedad.

La emergencia climática no entiende de pausas institucionales. Se necesita rigor técnico, valentía política y un compromiso real para transformar el modelo energético antes de que sea demasiado tarde.

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