Aclaración

“¿Sabías que los altos costes del proyecto de Bombeo Reversible Soria – Chira, que ascienden ya a 618 M€ como inversión provisional, el triple de lo tasado inicialmente, su baja eficiencia energética (50%, va a consumir el doble de energía eléctrica de la que podría devolver al sistema con el salto hidráulico), su bajo impacto en la penetración de renovables (4%) y las incertidumbres técnicas y económicas, como la construcción de la caverna, lo hacen inviable económicamente?

Es por ello que Red Eléctrica pretende forzar la retribución económica para alcanzar la máxima rentabilidad y cargar al sistema público y a la ciudadanía en general con todos los riesgos e incertidumbres que genera el proyecto. Las primeras estimaciones sobre la retribución total ascendían a 1.500 M€, ahora, con las nuevas peticiones de REE la retribución podría alcanzar los 3.000 M€”.

Este es el nuevo texto que a modo de mantra recitan donde quiera que intervienen los miembros del colectivo Turcón y sus seguidores y en el que se mezcla, a partes iguales, medias verdades, falsedades y afirmaciones sacadas de contexto, que permiten construir un discurso al mejor estilo de las “fakes news”, que tan de moda han puesto ciertos partidos populistas, de la escena política. Por eso vamos a intentar explicar cada una de las cuestiones.

Con respecto al valor de la inversión provisional de 618 millones de euros decir que REE a presentado alegaciones al proyecto que aprueba la metodología de cálculo de retribución de Chira Soria, que recordemos que, en forma de proyecto de orden ministerial, todavía está en proceso de confección y aprobación. Conviene recordar que no estamos en un proceso de libre concurrencia en la que se produce una licitación de la administración del estado y a la que acuden distintas empresas, presentando sus respectivas ofertas. Estamos ante un proceso obligatorio donde el operador del sistema tiene que inexorablemente asumir la construcción de la instalación. Además, no estamos ante una adjudicación por un precio tazado, sino que estamos en una concesión administrativa, cuyo nivel de retribución está en fase de confección mediante la orden ministerial aludida. Esta concesión administrativa consiste en que la adjudicataria realizará la obra con fondos propios y durante la fase de explotación, irá recibiendo una remuneración en base a distintos parámetros y uno de ellos, será la inversión neta realizada. Por tanto y resumiendo mucho, REE está OBLIGADA a ejecutar la obra, tiene derecho ha realizar aquellas alegaciones que considere oportunas, pero será el estado quien determine las condiciones tanto económicas como formales, de todo el proyecto.

Con respecto de la eficiencia y como ocurre en todas las centrales hidroeléctricas reversibles con grupos únicos de bomba-turbina, estará en torno al 80%, pero hay que fijarse un dato más trascendental si cabe que este y es que, en su inmensa mayoría, la electricidad renovable que se utilice para el bombeo, será electricidad procedente de “vertidos energéticos”, es decir energía no utilizada por no caber en el sistema eléctrico. Por tanto, aunque la eficiencia fuera del 10%, ya estaríamos aprovechando el 10% de una energía destinada a desperdiciarse.

Con respecto al bajo impacto de la penetración de renovables, fijándolo en un 4%, presenta tal grado de desatino la aseveración, que por si sola bastaría para desautorizar todo lo demás que se diga. La potencia instalada de energías renovables en Gran Canaria en el año 2020 era de 251,8 MW. Pues bien, si tenemos en cuenta que la punta de la isla está en 500 MW y que solo se puede utilizar el 50% de energía no gestionable, en caso de que se dieran las condiciones oportunas, solo en pequeñas porciones del día, se podrían acoplar el 100% de las renovables, el resto del tiempo, se tendrían que desacoplar instalaciones, desperdiciándose esa energía en los llamados, eufemísticamente, “vertidos energéticos”. Estos vertidos energéticos pueden llegar a contabilizar hasta del orden de 100 MW en las horas valle. Si ahora dispusiéramos de una central como “El Salto de Chira”, que dinamita lo del 50% y lo eleva hasta el 100%, se acabarían los vertidos energéticos, al poder integrar el 100% de la producción renovable. Por tanto, hablar de un 4% de impacto en la integración de renovables, parece más un error tipográfico a la hora de transcribir un mal dato, en el que se ha trastocado un cero que se obvió. Por último, podemos hacer referencia a un ejemplo bastante cercano como es Gorona del Viento, donde se consigue una penetración de renovables del 41%, bastante lejos del exiguo 4% que se nos pretende vender.

Ahora con respecto a las incertidumbres técnica de la famosa caverna, lo primero que hay que decir es que medioambientalmente llevar a cabo una construcción en superficie de toda la sala de máquinas y espacios accesorios, sería un despropósito mayúsculo, que esperamos que el colectivo Turcón no esté proponiendo. En segundo lugar, tenemos obras parecidas por todo el mundo, como el caso recientemente conocido de la central hidroeléctrica reversible de Nant de Dance en el cantón de Valais en Suiza, que posee una cámara central subterránea de 200 m de largo y 32 m de ancho, que es sustancialmente mucho mayor que lo que se pretende realizar en nuestra tierra.

El grave problema del colectivo Turcón con REE es que no terminan de ver el grado de dependencia de esta empresa con respecto al gobierno de la nación. Ya no es solo que el 20% de las acciones sean del estado, ya no es solo que el presidente (o la presidenta) esté puesta a dedo por el gobierno, ya no es solo que el consejo de administración esté controlado por el ejecutivo, es que el principal negocio de esta compañía es el negocio eléctrico regulado, que es aquel que fija el gobierno central a golpe de publicación en el BOE y por tanto esta compañía, aunque quisiera, “NO TIENE CAPACIDAD PARA FORZAR NADA” y mucho menos su retribución en un tema como el Salto de Chira.

Por último, los conceptos económicos son muy plausibles de ser utilizados como se quiera, pero hay veces donde la mala fe salta sin necesidad de esforzarse mucho. Hay conceptos como el VAN que lo que intentan es calcular el flujo de caja en un periodo determinado. Así, por ejemplo, si nosotros decimos que el proyecto del Salto de Chira va a costar 600 millones de euros, que se van a retribuir a razón de 70 millones (por decir algo, porque aún no se conoce la cifra exacta, como ya hemos dicho) y ahora hacemos el ejercicio de multiplicar por 50 años, nos sale unos 3.500 millones de euros. Como todo comprenderán, no tiene el mismo impacto decir que el proyecto nos va a costar 70 millones al año, que decir, que nos va a costar 3.500 millones, sin aclarar nada más. Es lo mismo que si alguien dice que un chico de 20 años le va a costar a una empresa 2.000 euros al mes, que decir que ese mismo chico le va a costar 1.200.000 euros (al contabilizar su vida útil). Lo primero es lo que se suele hacer, decir lo segundo, todos lo entendemos como mala fe.

En definitiva, estamos ante más de lo mismo de un colectivo que ni entiende ni nunca ha querido entender lo que es una central hidroeléctrica reversible de bombeo puro y su importancia de cara a la penetración de las energías renovables en el sistema eléctrico y por tanto, la importancia para la lucha contra el cambio climático antropogénico. Siempre se les podrá colgar el “San Benito” de que intentando salvar unos pocos árboles se olvidaron de salvar el bosque.

Artículo anterior
Artículo siguiente
RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

COMENTARIOS RECIENTES