Ya somos conocedores de que las centrales eléctricas de Canarias son altamente contaminantes, pero incluso entre ellas existe un ranking que de más contaminantes a menos sería el siguiente: En primer lugar, estaría La Gomera con 780 Kg de CO2equiv por MWh, le seguiría Fuerteventura con 723 Kg de CO2equiv por MWh. A continuación, estaría La Palma con 713 Kg de CO2equiv por MWh, seguida de Lanzarote, Tenerife y Gran Canaria, con 674, 613 y 562 Kg de CO2equiv por MWh respectivamente. Cerrando el ranking y a mucha distancia debido a los efectos beneficiosos de Gorona del Viento, tenemos a El Hierro con 418 Kg de CO2equiv por MWh.
El caso de la central de Las Salinas en Fuerteventura es un caso paradigmático de nuestras centrales de combustibles fósiles. Consultando el Anuario Energético de Canarias del 2022, último publicado, Las Salina emitió a la atmosfera, en el 2022, la friolera de 453.500 toneladas de CO2equiv, de las cuales 303.600 Toneladas fueron debido a la quema de fuel y 149.900 fueron debido a la quema de Gasóleo.
Debemos tener en cuenta que el fuel es una fracción del petróleo que se obtiene como residuo de la destilación fraccionada, es decir, una vez que se obtiene la gasolina, el gasoil y demás combustibles, ese chapapote que queda, es lo que se quema mayormente en nuestras centrales en general y en Las Salinas en particular. El grado de fluidez que tiene es tan bajo que hay que calentarlo a 60 o 70 grados para poder movilizarlo. Su compactibilidad llega hasta el punto de que los grupos que lo utilizan no pueden arrancar o parar con él, porque si esto ocurriera y se quedara fuel en el interior de los grupos, este se solidificaría, causando grandes problemas para la integridad de aquellos.
Unido a la quema de un combustible tan contamínate como el fuel, se encuentra la antigüedad de la flota de grupos de Las Salinas. Efectivamente, de los 12 grupos que tiene esta central 8 tienen su vida útil regulatoria caducada (algunos desde el año 2000), 1 caduca en el 2025, otro en el 2026 y los dos últimos en el 2030.
En definitiva, en la Central de Las Salinas confluyen todas las malas prácticas que no se deberían dar en la generación eléctrica si se tiene un mínimo respeto por el medio ambiente y por las personas. Ubicado en pleno centro de un núcleo poblacional, es la segunda central más contaminante del archipiélago por MWh, con una flota de grupos bastante anticuada y obsoleta, quemando combustibles de desecho que además crean una dependencia perniciosa del exterior.
Simplemente por lo apuntado la población de Fuerteventura debería estar en las calles exigiendo un modelo renovable y limpio para la generación eléctrica, sin ningún tipo de ambages ni salvedades, porque lo que existe es insostenible por más tiempo.


