Cuando alguien no domina un determinado tema es demasiado aventurado calificar de “falsedad” una postura que no es conveniente para sus tesis.
En este mismo foro se ha explicado por activa y por pasiva por qué El Salto de Chira es un proyecto “clave e imprescindible”, pero a lo mejor se ha llevado a cabo de una manera demasiado técnica y rigurosa que impide ser entendida por según que personas. Por ese motivo vamos a intentar enfocar la explicación desde otra perspectiva.
En la actualidad la isla de Gran Canaria tiene alrededor de 300 MW de potencia instalada de renovables. Por otro lado, por poner datos concretos, el pasado domingo 22 de enero se tuvo una máxima de demanda (punta) de 434 MW a las 20:35 y un mínimo de la demanda (valle) de 250 MW a las 04:30. El resto del día los valores oscilaron entre esas dos cantidades.
Debido a la no gestionabilidad de la eólica y la fotovoltaica y la necesidad de la que la demanda y la producción estén sincronizada en cada momento, no podemos tener en el sistema una generación 100% de estas renovables sin más. Empíricamente se ha determinada que el porcentaje óptimo entre la generación no gestionable (eólica y fotovoltaica) y la generación gestionable (combustibles fósiles en la actualidad), debe de tener un máximo del 50% de no gestionable. Esto implica que, en el caso del domingo señalado, en la punta solo podrían entrar 217 MW y en el valle 125 MW. Obviamente en condiciones óptimas de generación renovables, ya en la actualidad, habría que parar instalaciones por no poder absorberla el sistema, lo que se conoce como vertidos energéticos. El resto del día se producen igualmente vertidos en cuantías diferentes según la variación de la demanda.
Supongamos que el pasado 22 de enero el Salto de Chira hubiese estado operativo. Supongamos que el depósito superior está vacío y que vamos a explotar el sistema de la forma más simple. En esta situación, los excedentes de renovables se dedican a bombear agua con lo que eliminamos los vertidos. Una vez que tenemos el depósito superior lleno, podemos dedicar los 200MW a turbinar con lo que en la mayor parte del día tenemos el 50% de generación gestionable (no olvidemos que la generación hidráulica es gestionable) y el otro 50% no gestionable, pero con una notable diferencia, ahora tenemos un sistema 100% renovable, al menos durante 16 horas. Pero es que no siempre va a ser necesario turbinar 200MW, porque por ejemplo en el valle con turbinar 125MW ya alcanzamos el 50% gestionable, por lo que las 16 horas se amplían. Simplificando mucho, tendríamos 24 horas de 100% de penetración renovables y otras 24 horas del 50% de esta penetración, mientras se vuelve a llenar Chira. Si lo confrontamos con el máximo del 50% de penetración de renovables diario que podemos alcanzar ahora, se ve claramente lo peregrino que supone aseverar que con el salto de Chira solo se va a aumentar un 10% de penetración de renovables.
Si a esto le añadimos el cortocircuito hidráulico que nos permitirá tener grupos bombeando y otros turbinando, la capacidad de gestionabilidad que permite el sistema de bombeo del complejo y otros avances únicos que aporta este proyecto, que pueden permitir estar varios día con un sistema 100% renovable, como ya se ha puesto en evidencia en Gorona del viento, se entiende perfectamente la afirmación que El Salto de Chira aumentará la penetración de renovables anualmente de un 20% actual a más del 50% futuro.
Entendemos perfectamente que esta exposición no está al alcance de cualquiera, pero convendría no ser auténticos kamikazes a la hora de verter ciertas informaciones carentes de todo fundamento, como suele ocurrir en el seno de determinados colectivos.


