De los estudios realizados y publicados hasta la fecha de la posible existencia de recursos geotérmicos de alta entalpia en las islas, solo se podía desprender la esperanza de esta existencia en las islas de Tenerife y La Palma. Recientemente hemos podido conocer que hay suficientes indicios de que está posibilidad también se de en la isla de Gran Canaria. En efecto, esta buena noticia, de la que nos alegramos profundamente, proviene de fuentes de la compañía Repsol, que está llevando a cabo un necesario estudio en tierras de esta isla.
El término geotermia se utiliza, entre otras acepciones, para denominar al conjunto de procesos industriales que permiten aprovechar en calor interno de la tierra para producir energía. Si el recurso encontrado esta por encima de los 150 grados centígrados, se denomina “de alta entalpía” y es el que se puede utilizar para generar electricidad. Si la temperatura se encuentra entre 100 y 150 grados, se denomina “de media entalpía” y aunque se podría generar electricidad, técnicamente es más problemático, utilizándose fundamentalmente para generar calor, al igual que los recursos “de baja entalpía”, que son los que se encuentran por debajo de los 100 grados centígrados.
Descrito muy sucintamente, el proceso consiste en realizar una perforación en el lugar donde exista un recurso geotérmico, para “pinchar” el reservorio en el que se encuentra vapor de agua, para que ascienda a la superficie, por diferencia de presiones, utilizándose este, una vez purificado, para incidir en los álabes de una turbina, que moverá el generador que producirá la energía eléctrica. Una vez que realiza su función, el vapor de agua se enfría pasando a fase líquida y devolviéndose al reservorio original por otro orificio. Se puede dar el caso de que exista el yacimiento, pero sin fluido en su interior. En ese caso se puede utilizar el denominado “sistema geotérmico estimulado” o “de roca seca” inyectando un fluido y recuperarlo a la temperatura del yacimiento.
La generación así obtenida tiene un valor mayúsculo porque dada sus características, cumple perfectamente con las exigencias para ser catalogada como generación de Tipo A y además renovable, con todo lo que ello significa para un futuro sistema 100% renovable.
En los datos dados a conocer se habla de la posibilidad de una central geotérmica que puede alcanzar los 50 MW de potencia instalada, que, si bien significa un avance considerable para la descarbonización de la isla, se queda muy lejos de los más de 800 MW de generación Tipo A que se indican como recomendables para Gran Canaria, en la “Estrategia de la Generación Gestionable”, realizada para la confección del PTECAN, por el Instituto Tecnológico de Canarias, para el Gobierno Autónomo.
Por tanto, tenemos que fijar nuestra estrategia inexcusablemente, en el desarrollo de centrales hidroeléctricas reversibles del tipo “El Salto de Chira”, que nos permita dotar al sistema de generación de Tipo A compatible con sistemas 100% renovables. Cualquier otra alternativa pasa por renunciar a la total descarbonización de la isla, hecho que es inadmisible desde cualquier óptica.


